Beirut King

04
Sep
El cedro, emblema del Líbano

Seguro que alguna vez os habéis preguntado por qué utilizamos un cedro como imagen de nuestro restaurante. Lo cierto es que Beirut King ha pretendido, desde sus inicios, trasladar todo el sabor y el encanto del Líbano y de la gastronomía libanesa. 

El cedro es un árbol solemne e inquebrantable, es el símbolo del Líbano y se alza majestuoso e imponente en el centro de la bandera del país, flanqueado por dos franjas rojas y sobre un fondo blanco. Es el incuestionable emblema de su tradición, de su historia, de su esencia y de sus raíces. El cedro del Líbano simboliza, por su larga vida (muchos de ellos llegan a los 1.500 años de antigüedad), la inmortalidad y la eternidad. 

Este árbol milenario alberga una historia apasionante que nos traslada a la Antigüedad, donde los bosques de cedro cubrían las montañas libanesas, ocupadas durante muchos siglos por asirios, babilónicos, persas y fenicios, que utilizaron y explotaron su abundante madera para la construcción.

Y es que, los bosques del Líbano no sólo fueron apreciados por su indudable belleza, sino que, sobre todo, fueron codiciados por la madera que albergaban, la más deseada de todo Oriente. 

De hecho, se cuenta que el rey Salomón mandó levantar un templo con maderas procedentes del Líbano, del mismo material con el que fue construido el templo de Eolo en Grecia. 

Pero no solamente fueron estos pueblos los que se beneficiaron de este noble árbol, los egipcios la utilizaron para la construcción naval y, siglos más tarde, los otomanos también los emplearon para la construcción de su sistema de ferrocarril. 

 

Aroma inigualable 

El cedro es un árbol que necesita de cuidados constantes, puesto que su germinación es muy laboriosa. Se dice que no pueden trasplantarse a otros lugares hasta pasados dos o tres años, y para que crezcan vigorosos es imprescindible que la nieve los cubra durante al menos 20 días. 

Este árbol proporciona una madera pesada, fuerte, densa y duradera, pero lo que verdaderamente lo hace singular y único es su aroma, inigualable e indescriptible. En la actualidad esta noble madera se utiliza para la creación de instrumentos musicales o la confección de cofres y joyeros de enorme belleza. 

Por desgracia, los espectaculares bosques que hemos descrito han ido desapareciendo a lo largo de los años fruto de una desertificación intensa. Los cedros se mantienen hoy gracias a la especial protección de las autoridades del país, que recuerdan la importancia y el emblema que estos árboles han sido para la historia del Líbano. 

Muchos son los autores que mencionan en sus obras la solemnidad de este árbol que emana un aura especial, pero hemos querido rescatar un poema de Julián del Casal que demuestra la grandiosidad y peculiaridad de este símbolo del Líbano.  

 

Del majestuoso Líbano en la cumbre
erige su ramaje el cedro altivo,
y del día estival bajo la lumbre
desmaya en los senderos el olivo”.

 

Julián del Casal 

< Volver