Beirut King

15
Ene
Arak, el licor del Líbano

Como decimos en nuestra página web, Beirut King nace con la idea de trasladar todo el sabor y el encanto de la gastronomía libanesa a una cultura totalmente diferente, la española. Por ello, en el post de esta semana queremos daros a conocer uno de los licores más populares de nuestra ciudad y, en general, del Levante mediterráneo: el Arak.

Para aquellos que no hayan oído nunca esta palabra, se trata de un licor de anís, de alto contenido en alcohol, de color claro e incoloro. La palabra viene del árabe araq, que significa “jugo” y, como ocurre en la mayor parte de la cultura árabe, también cuenta con toda una serie de peculiaridades que merece la pena conocer.

En primer lugar, no se suele consumir tal cual sale de la botella, sino que se mezcla. La proporción idónea sería una parte de Arak más dos partes de agua o té. Esta disolución es la que provocará que el licor resultante adquiera una tonalidad lechosa.

Es tradición que este licor se sirva junto al Meze, es decir, junto a docenas de pequeños platillos y no como acompañamiento de los platos principales libaneses. Sería algo parecido a lo que en España conocemos como vermut o aperitivo, anterior a la comida.

Otra de las curiosidades es que nunca se debe rellenar un vaso de Arak después de haberlo vaciado. Lo más habitual es que, cuando se pide una botella de este licor en alguno de los restaurantes libaneses, siempre el camarero saque varios vasos con el objetivo de utilizar un vaso limpio en cada ocasión.

 

Y si es un licor, ¿con hielo o sin él? Lo ideal es tomarlo bien fresquito, pero, cuidado, si se toma con hielo éste siempre se tiene que poner en último lugar, es decir, después de haber realizado la mezcla de líquidos.

 

Arak, el licor libanés

 

 

¿Cómo lo preparamos?

La preparación de este tipo de bebidas siempre es costosa, sobre todo debido al proceso de envejecimiento. La calidad de la uva es fundamental para elaborar un buen Arak, al igual que su maduración y su color dorado.

Las uvas escogidas serán machacadas y puestas en barriles junto al Mestarr o jugo, durante aproximadamente tres semanas, con el objetivo de conseguir la fermentación.  En la segunda destilación, se obtendrá el producto final. El alcohol recolectado en la primera destilación será por lo tanto destilado de nuevo, pero esta vez mezclado con el anís, que deberá de ser de 40 grados. El proceso, como veis, es muy lento.

Por último, el Arak será envejecido en ánforas de barro durante doce meses.

 

Como habréis comprobado en este post y en los anteriores sobre la gastronomía libanesa, nuestra comida va mucho más allá de las especies y del té. Es también decoración, tradiciones y buena compañía.

 

¡Una última advertencia! Si vais a Beirut y pedís una botella de Arak, tenéis que tener cuidado porque según la zona puede que no esté permitido y que se provoque una pequeña situación de incomodidad. Por lo demás, ¡disfrutad de la textura y el sabor de esta bebida libanesa!

< Volver