Beirut King

12
Mar
Baalbek, más que un bocadillo

Como muchos de vosotros sabréis si habéis venido a Beirut King, tenemos una gran variedad de bocadillos que son la delicia de la gastronomía libanesa. Pero quizá no os habéis dado cuenta de que algunos de ellos corresponden a nombres de ciudades de nuestro país de origen.

Hace algunos meses ya os hablábamos en nuestro blog de la capital del Líbano, Beirut, en la entrada ‘Beirut: Armonía y convivencia’. Precisamente, éste es uno de los casos en el que una ciudad da origen a uno de nuestros famosos bocadillos. Pero no es el único.

En esta ocasión queremos hablaros de Baalbek. Sí, ese pan libanés relleno de carne con cebolla y piñones, acompañadas de salsa de ajo, lechuga y tomate que tanto os gusta. ¿Sabíais que existe una ciudad en el Líbano que lleva este mismo nombre? Hoy os proponemos que os dejéis guiar en un viaje por una de las ciudades más enigmáticas del planeta: la misteriosa Baalbek. ¿Os animáis?

 

Ciudad de los dioses

Nos encontramos a 86 kilómetros al noreste de la ciudad de Beirut, en el valle de Bekaa, que recorre de norte a sur el país del Líbano.

Allí, donde en la Antigüedad se decía que moraban los dioses, se levanta ante nosotros uno de los mayores logros de la arquitectura del mundo Antiguo. Pero no adelantemos acontecimientos. Sabemos, por las investigaciones que se han realizado hasta el momento, que Baalbek fue un santuario fenicio, dedicado al dios Baal.

Posteriormente, con la llegada de los griegos, se convirtió en ciudad griega, y a partir de la época de los seléucidas se le llamó ‘Ciudad del Sol’. No será hasta el mandato de Augusto, cuando los romanos conquisten el Líbano y este territorio sea considerado como una colonia del Imperio Romano.

 

Templo de Júpiter

Pero lo que realmente llama la atención de la ciudad de Baalbek es la estructura misteriosa que encontramos y que se alza majestuosa ante nosotros. Nos referimos al Templo de Júpider, cuyas columnas se elevan impasibles hasta alcanzar los 32 metros de altura.

 

 

Lo que tiene de misterioso este lugar es precisamente el espacio en el que se asienta dicho templo. Se sabe que su origen es anterior a la ocupación por Roma, pero y ahí va el enigma: ¿quiénes fueron los constructores de tan increíble estructura?

Lo cierto es que resulta muy difícil contestar a esta pregunta. Cada uno de los bloques que conforman la terraza donde descansa el templo mide 10 metros de largo y pesa más de 300 toneladas. Por si esto no bastara, están dispuestos con tal exactitud y precisión que sería difícil introducir un papel entre ellos.

Como sucede en otros lugares del mundo, en Baalbek nadie ha dado una solución convincente. La teoría dominante afirma que probablemente fueron los griegos y romanos los que construyeron dicha terraza, pero resulta un tanto dudoso teniendo en cuenta las dimensiones de dichas piedras.

Si sois de los que les gustan las leyendas, tendréis que saber que las tradiciones de los habitantes del lugar nos dicen que la construcción de este templo fue realizada por gigantes y demonios en tiempos del mítico diluvio.

 

Ahora ya conocéis un poco más sobre el Líbano, y si queréis saber más sobre la cocina libanesa no dudéis en venir a probarla. ¡Os estaremos esperando!

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