Beirut King

09
Abr
Costumbres árabes en la mesa

Podríamos pensar que todas las rutinas o tradiciones en torno a la mesa son iguales de unos países a otros, pero nos alejaríamos de la realidad. En los países árabes, como ocurre en la mayor parte de las culturas, la comida es todo un ritual envuelto de magia y de costumbre.

Este momento del día constituye un período de reunión con la familia y los amigos, fundamental para comentar aspectos cotidianos de la vida. Además, está íntimamente ligado a la hospitalidad, ya que, en muchos casos, servir comida a un invitado es una oportunidad de hacerle honra. Se trata, por tanto, de un instante solemne que, inevitablemente, va unido a la limpieza.

Y es que, si hay un elemento primordial en esta cultura esa es el agua. Lavarse las manos antes de comer es una práctica recomendable, como ocurre en nuestro país, pero mucho más en los países árabes donde no se utilizan los cubiertos. ¡Sí, como están leyendo!

En una mesa tradicional libanesa no esperéis encontrar ni cucharas, ni tenedores, ni cuchillos, las manos y otro elemento nos ayudarán con estos menesteres. ¿Cuál es ese otro elemento? El pan árabe, del que ya os hemos hablado con anterioridad en este blog, y de cuyo aroma aún hoy seguimos recordando.

Cortado en trozos alargados, nos servirá a modo de cubierto, perfecto para saborear nuestros deliciosos hummus o emtabal, así como para terminarnos esas exquisitas salsas que acompañan nuestros platos. ¿Quién en su sano juicio no permitiría este genuino placer?

 

 

 

Tampoco nos parecería lógico que tuviésemos que prescindir de una mesa para comer, pero lo cierto es que en los países árabes (aunque cada vez menos) bastaría con extender una alfombra sobre el suelo para disfrutar y compartir las delicias de esta gastronomía que tanto nos apasiona.

Por otra parte, y como ocurre en numerosos países, resulta ofensivo o de mala educación, comenzar a comer sin que el anfitrión haya dado su aprobación. Es una descortesía, por tanto, ponerse a comer sin que nos hayan dado permiso para comenzar.

Y una vez hayamos empezado, cabe recordar que utilizaremos la mano derecha para alcanzar los alimentos que estarán dispuestos a lo largo y ancho de la mesa o de la estera que se haya colocado sobre el suelo. En cualquier caso, ha de tenerse en cuenta que lavarse las manos con agua es tan importante al inicio como al final de la comida.

 

 

Como habréis podido comprobar, cada país tiene sus costumbres, y el Líbano no iba a ser menos. Lo importante, sin embargo, es que reconozcamos que, estemos en el lugar del mundo en el que estemos, comer siempre será un placer. ¿No os parece?

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