Beirut King

11
Feb
Baclawa, el dulce de los dioses

Las recetas de los dulces árabes suelen ser el resultado de la unión de diversas culturas, sabores y texturas, y la receta que os traemos hoy, no es una excepción. En esta ocasión, queremos enseñaros a preparar uno de los dulces más famosos y más demandados en Beirut Restaurantes: el Baclawa, una delicia tradicional de la cocina libanesa, dulce, elegante y fina, elaborada con una pasta de nueces trituradas, distribuida en la yufka o masa filo, y bañada en almíbar o miel.

Sus orígenes se remontan a épocas en las que este dulce era considerado un manjar para los dioses. Se dice que los asirios, en el siglo VII a.C., fueron los pioneros en colocar unas finas capas de masa de pan junto a nueces trituradas y hornearlas después de añadirles un poco de miel.

Como era de esperar, los marinos griegos no iban a dejar que este manjar sólo fuese conocido en estas remotas tierras y tan pronto como descubrieron la delicia, la exportaron a Grecia. A partir de aquí, y gracias a su extenso sabor y dulzor, el Baclawa recorrió gran parte de los territorios de Oriente Medio y se quedaron para formar parte de la rica gastronomía árabe.

Una vez conocemos la historia de este famoso dulce libanés, ¡comencemos a prepararlo!

 

INGREDIENTES

  - Nueces, 180 gramos
  - Almendras, 180 gramos
  - Pistachos, 180 gramos
  - Nuez moscada, una cucharadita
  - Canela molida, una cucharada
  - Láminas de pasta filo
  - Mantequilla, unos 150 gramos
  - Azúcar, 90 gramos
  - Almíbar

 

PREPARACIÓN

  1. Se trituran los pistachos, las almendras y las nueces peladas. A continuación, se mezclan los trozos junto al azúcar, la nuez moscada y la canela en polvo. Entonces, se derrite la mantequilla en un recipiente apto para microondas.
  2. Se engrasa un molde (por su base y paredes) con un poco de mantequilla, para que no se pegue el Baclawa al hacerlo. Después, se colocan en el molde dos láminas de pasta de filo y se untan con la mantequilla derretida anteriormente, y se cubre el fondo del molde con ambas láminas. Por encima de éstas, se pone una capa de la mezcla de frutos secos triturado y demás ingredientes que ya se había preparado.
  3. Seguidamente, se coloca una nueva lámina de pasta filo, se unta con mantequilla y se vuelve a poner otra capa de frutos secos. Esta operación se puede repetir todas las veces que quieras, hasta acabar con el relleno. Eso sí, se tiene que acabar siempre en una capa de dos láminas de pasta filo untadas con mantequilla.
  4. Se mete en el horno una media hora con el objetivo de que cuaje un poco. Pasado este tiempo, se cortan los Baclawa con la forma que se quiera y se vuelven a hornear (a 180ºC durante unos diez minutos).
  5. Una vez estén bien dorados por fuera, se sacan y se cubren con una capa de almíbar, y se añade un poco de pistachos molidos.

 

Como habréis podido comprobar, los dulces árabes suelen ser productos artesanales sin ningún tipo de conservantes. Pasteles naturales en los que predominan los frutos secos y la miel, muy fáciles de elaborar y capaces de sorprender a los paladares más exquisitos. ¿Qué os parece nuestro Baclawa? ¿Os animáis a prepararlo?

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